Don Faustino

Comprometidos con el bienestar animal

En Don Faustino estamos concienciados con el bienestar animal. Nuestros cerdos disponen de un entorno privilegiado para su crianza en libertad. Nuestra finca está ubicada en el fértil Valle de Sangusín. Inmersa en un paraje de alto valor natural, dentro del territorio de la Reserva de la Biosfera de la Sierra de Francia y Béjar, la finca constituye un hábitat idóneo para la crianza de los cerdos. Intentamos que nuestra cabaña goce del mayor bienestar y del mejor estado de salud posible. Para ello prestamos especial atención a cinco necesidades básicas: alimentación y nutrición; hidratación; comodidad física y térmica; bienestar emocional y vigilancia de la salud.

Una buena hidratación es un indispensable en su dieta diaria. Nuestros animales disponen de agua en abundancia, debido a la formación de lagunillas naturales, por filtración natural del agua del Río Sangusín. En las charcas calman su sed, juegan y disfrutan de un placentero baño de barro, que les ayuda a regular su temperatura corporal, dispuestos a seguir trotando en busca de pasto. Además, les facilitamos agua fresca y limpia en los abrevaderos, cosa especialmente importante durante la estación más seca, ya que en este período necesitan una hidratación reforzada.

El bosque de roble y encina favorece la alimentación natural a base de hojas, raíces, bellotas y pasto de hierba fresca. El proceso de alimentación natural cobra especial relevancia en montanera, período durante el cual la bellota alcanza su grado óptimo de maduración. Esto ocurre desde finales del mes de octubre y principios de noviembre, hasta finales del mes de febrero y principios del mes de marzo. Para garantizar todas sus necesidades nutricionales, completamos la alimentación de nuestro rebaño con pienso que nosotros mismos elaboramos a partir del grano que almacenamos en nuestro silo, utilizando únicamente cereales naturales: trigo, cebada y maíz de la mejor calidad.

Nuestra piara deambula por la finca en total libertad para procurarse alimento, al mismo tiempo que se ejercita. Si la temporada de lluvias ha sido generosa, los cerdos pasarán gran parte del día recorriendo la finca, pudiendo llegar a recorrer entre 10 y 15 km cada día. Su vida es tranquila y placentera, ocupados en sus actividades favoritas: ¡hacer ejercicio para procurarse alimento y descansar! Contrariamente a la creencia que existe sobre este animal, los cerdos son animales muy limpios. ¡Les encanta bañarse! Nuestros cerdos corretean por el encinar después de procurarse un placentero baño de barro en la charca.

Una buena higiene y un adecuado acondicionamiento de su hábitat natural contribuye a procurarles bienestar físico y emocional. La crianza en libertad, unida a una buena nutrición e hidratación y la vigilancia del bienestar, son factores que determinan el buen estado de salud de nuestra cabaña. Adicionalmente, realizamos todos los controles sanitarios oportunos, para contribuir a mejorar su vitalidad, energía y bienestar físico. Las vacunas y las visitas periódicas del veterinario especializado en salud porcina, resultan también clave para la cría de un cerdo saludable.

 

Cerdos retozando en el agua en 2018,
uno de los períodos más secos
durante los últimos 50 años.